Sesión de estudio: dragones

Si hay modelos agradecidos con los que trabajar, sin dudas son los lagartos.
Estos reptiles son muy dóciles y tranquilos. Se los puede hacer posar con relativa facilidad y casi no se mueven durante la sesión.
En esta ocasión hemos trabajado con mi amigo -también fotógrafo- David Albuixech, con un par de ejemplares de dragón barbudo (Pogona vitticeps) cedidos por una clienta a su veterinaria especialmente para la sesión. Son de un tamaño cómodo, caben dentro de un fondo infinito fabricado con un par de cartulinas blancas.

dragón barbudo

Todo el set se puede montar sobre una mesa para que sea más cómodo para nuestra espalda.
Un flash rebotado en el techo nos proporciona una suave luz difusa muy agradable y de orientación cenital que resulta muy adecuada por su gran naturalidad. La misma cartulina blanca del fondo infinito hace las veces de reflector.
Un objetivo macro nos permitirá un buen acercamiento para primeros planos, y si es de focal larga mejor (en mi caso un Sigma 150 macro) para no asustar al bicho acercándonos más allá de una distancia prudente que no lo haga sentir invadido.
En cuanto al diafragma convendrá cerrar bastante porque con focales largas y distancias cortas la profundidad de campo (PdC) será estrecha. Moviéndonos entre f/5.6 y f/11 tendremos la cartulina del fondo desenfocada y una PdC razonable sobre el animal permitiéndonos trabajar con flashes pequeños como hemos hecho nosotros.
Si disponemos de flashes de estudio podremos trabajar con diafragmas más cerrados y así ampliar la PdC. Aunque en ese caso es probable que necesitemos alejar el fondo.

Agregando un poco de imaginación se puede simular un escenario natural: Corteza de coco, una rama y una cartulina azul reemplazando al fondo infinito.
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Estos cambios nos harán perder luminosidad, lo que nos obligará a aumentar la potencia del flash o abrir diafragma. Si nos faltase luz en las sombras, siempre nos podemos valer de la cartulina blanca que acabamos de sacar sosteniéndola a manera de pantalla reflectora.

2015_07_21_032En cuanto al foco, el mejor resultado lo conseguiremos en manual. Y, mejor aún, con ayuda del live view. Sobretodo si hacemos un acercamiento importante donde resultará crítico.
Si estamos solos siempre nos será de bastante ayuda contar con un cable disparador, ya que nos dará más libertad para sostener un reflector a la vez que accionamos la cámara.
Por supuesto siempre disparar en raw.
Si hemos expuesto correctamente vigilando el histograma, la foto no precisará retoque alguno. Un simple revelado en Lightroom, Camera Raw o el que habitualmente uséis, y la foto ya estará lista.

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