Qué cámara me compro (actualización)

Han pasado tres años desde que escribí el post anterior donde también analizaba qué cámara comprar. Muchas cosas han pasado desde entonces. No solamente por la evolución de las cámaras sino también, y quizás más importante, la de los teléfonos móviles.

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Recientemente en este mismo blog publiqué un post en el que los datos de la Asociación de Productores de Cámaras confirmaba una tendencia que, ironías de la vida, empezaba en momentos en que yo escribía aquel artículo.
Cuando hoy me hacen de nuevo aquella pregunta tan recurrente de “¿qué cámara me aconsejas?”, mi respuesta es muy diferente. Y, tengo que admitir, que también es mucho más fácil.

Al igual que entonces, y eso difícilmente cambie, el parámetro que guiará la elección será la utilidad que daremos a la cámara en cuestión. Por lo que, tal y como hice en aquel post, dividiré nuevamente a los usuarios de cámaras en tres grupos:

  • Grupo 1. Los que no tienen dudas que aman la fotografía y quieren hacer de ella una afición seria. Es un grupo minoritario que tiene las ideas claras pero suele hacer compras escalonadas de calidad progresiva con gran gasto innecesario de dinero. Este grupo es la evolución del grupo 2.
  • Grupo 2. Los que les gusta la fotografía y tienen deseos de aprender. Este grupo es numeroso y es el más lábil ya que la mayoría no acabará haciendo un uso avanzado de la cámara y puede que la compra si no es adecuada al final acabe resultando incordiosa y la deje abandonada en un armario.
  • Grupo 3. Los que tienen claro que quieren la cámara para eventos sociales como cumpleaños, vacaciones, salidas con amigos, fotos de los hijos, etc. Este es el grupo más numeroso y en estos momentos es el más fácil de aconsejar.

Como dije al inicio, hoy la respuesta es mucho más fácil y directa que en 2013. Entonces para no enredarte, por si no tienes muchas ganas de leer, te dejo de entrada una respuesta breve y resumida. Y para quien quiera ver más opciones, los detalles y las fundamentaciones, escribo el resto del artículo.

Lo prometido, la respuesta breve primero:
Para alguien del grupo 3 la respuesta es: Tu mejor cámara es un móvil de gama alta o media.
Al grupo 2 le respondo: La cámara más adecuada para ti es una mirrorless.
Amigo del grupo 1: No le des más vueltas, compra la mejor cámara que puedas. Si no llegas, no te apresures, sigue con la que ya tienes y ahorra hasta que puedas comprarla. Pero no olvides que es mejor invertir en objetivos que en cámaras.

Para aquellos que necesitan argumentaciones, respuestas más elaboradas y con algunas opciones más, voy a desmenuzar las respuestas grupo a grupo de usuarios.

El grupo 3
Empezaré por el grupo 3 ya que actualmente para este grupo se ha simplificado mucho la elección y así os ahorro lectura innecesaria. Este grupo, muy numeroso, antes tenía el dilema de que la oferta del mercado era casi infinita y cada día salía algo nuevo, con diferentes funcionalidades y tamaños.

Ahora la cosa es muy sencilla: A menos que necesites un zoom potente, si estás en este grupo de usuarios lo mejor para ti es un móvil de gama media o alta. Mejor de gama alta puesto que al ahorrarte la compra de la cámara podrás invertir en un móvil con más prestaciones de velocidad y almacenamiento. Los teléfonos actuales de gama alta tienen poderosas cámaras que nada tienen que envidiarle a una compacta de gama media. Además tienen mejor conectividad y portabilidad. Siempre tendrás la cámara contigo y te evitarás llevar otro aparato en el bolso o mochila.
Si tuviera que decir una marca y modelo diría LG G4 y G5, iPhone y Samsung Galaxy S7. Sony también tiene muy buenas cámaras en sus teléfonos de gama alta, el actual es el Xperia Z. En realidad prácticamente cualquier móvil de gama alta cumplirá sin inconvenientes las expectativas con una buena cámara.
La calidad de cualquiera de estos móviles es superior o igual a la mayoría de las compactas. Les sobran megapíxeles, es cierto. Pero a las compactas también. Los minúsculos sensores de las compactas y teléfonos así como los limitados lentes que caben en esos dispositivos no permiten aprovechar más allá de 6 Mpx. Agregándose problemas de ruido y difracción por el tamaño tan pequeño del píxel al ser necesario meter tantos en un sensor tan pequeño. Pero el marketing es así.

Obviamente si te gustan las réflex, o la cámara que sea, adelante. Contra un gusto no hay que interponer razón. Pero únicamente si necesitas un zoom te beneficiarás más con una cámara que con un teléfono. Por ejemplo si quieres sacarle fotos a tus hijos mientras están jugando un partido o para pillar a tu marido en el dormitorio de la vecina del edificio de enfrente. El zoom de las cámaras es mejor porque es óptico. Mientras que el de los teléfonos es digital, lo cual no tiene ninguna diferencia con sacar la foto sin zoom y luego ampliarla. Además las cámaras tienen mejor ergonomía, que es necesaria para mantener la estabilidad al usar un zoom. Y la estabilidad es importante o no podrás demostrarle al juez que el de la foto movida es tu marido.
Las que traen mejores zoom suelen ser las cámaras compactas tipo “bridge”, como la Canon SX60HS por poner un simple ejemplo.

Otra opción que puede interesar a este grupo son las cámaras deportivas del estilo GoPro. Si eres de los que disfruta viendo a tu madre con los pelos de punta al mostrarle las fotos de tus vacaciones en Sudáfrica cuando hacías submarinismo y le dabas de comer en la boca a un gran tiburón blanco, esa es tu cámara. La ventaja de éstas respecto de los móviles es que son más resistentes a las mordidas de tiburón y también más sumergibles.

Un último consejo, especialmente a este grupo que es muy afecto a disparar a todo lo que se mueva y a lo que no se mueva también. Intenta crear y mantener un archivo fotográfico. Porque la mayoría de las fotos que hagas seguramente perderán valor a las pocas horas y aquellas fotos que realmente te interesen conservar se perderán en medio de un montón de basura inclasificable en la memoria interna del teléfono. Recuerda que esta memoria morirá con el teléfono o incluso antes si hubiera algún percance. Hay alternativas en la nube pero mi sugerencia es que te hagas de un disco duro externo al que periódicamente descargues las fotos para clasificarlas, almacenarlas y borrar las que no te interesan.

El grupo 2
Este grupo siempre es problemático. Porque, aunque no sea consciente de ello, no tiene muy claro para qué quiere la cámara. Es un grupo numeroso de usuarios. Desea tener una buena cámara pero no suele tener aún los conocimientos ni los conceptos para decidir.
Lo más probable es que si compras la cámara que deseas luego no la utilices como debieras y te acabe resultando molesta de cargar y usar, por lo que acabará en el fondo tu armario. Y ya sabemos cómo se desvaloriza la electrónica actualmente, con lo que tampoco será una buena alternativa venderla para recuperar la inversión.
Al detectar un integrante de este grupo es cuando los vendedores se sienten felices. ¡No te precipites!

Lo más probable es que muchos de estos usuarios quieran comprarse una réflex impulsados por un diablillo interior y buscan todos los argumentos que justifican esa compra.
Vale, si quieres la réflex cómprala. Pero no compres la más cara ni la más nueva ni la de más megapíxeles ni la del zoom más grande. Ni siquiera la marca importa. Busca un modelo de iniciación. Todas las marcas tienen un modelo económico o “entry level”. Suelen ser con sensor formato APS-C y vienen en kit con un objetivo cuyo rango focal es habitualmente 18-55mm. Con esta cámara puedes aprender fotografía sobradamente y no habrás gastado en exceso.

En este segmento de consumidor la clave es no gastar demasiado y que luego la compra sirva.
Para este grupo la cosa también ha cambiado mucho y para mejor.

Mi consejo sería:
Si no pesa sobre ti un maléfico conjuro que sólo lo romperás comprando una réflex, compra una cámara de las llamadas “sin espejo”, también conocidas como evil o mirrorless. Son cámaras actualmente con gran calidad de imagen. Tienen opción de control manual. Admiten objetivos intercambiables y va creciendo la oferta de los mismos con cada vez mejores opciones. Sigma fabrica lentes excelentes y económicos para estas cámaras: La línea DN Art.
Un consejo es que busques que además de la pantalla tengan un visor ocular digital u óptico, ya que cuando hay mucho sol la pantalla no se ve bien.
Este tipo de cámaras tienen sensor grande, puede ser 4 tercios o APS-C similar a las réflex. Son cámaras muy aptas para aprender fotografía pero también para dedicarse a la fotografía tras haber aprendido. Y casi diría que son mejores que las réflex de iniciación. De hecho algunos modelos son decididamente mejores que unas cuantas réflex.
Pero la mayor ventaja de las “sin espejo” es que, si finalmente la fotografía no era la pasión que creías que iba a ser, estas cámaras son sumamente portátiles y no te verás obligado a cargar con una voluminoso y pesado aparato. Además de que su costo -hay excepciones- no es mayor que el de las réflex de nivel inicial.
Lo más probable es que una cámara sin espejo no la cambies nunca. Sea que la fotografía no se convierta en tu hobby o que acabe siendo la pasión de tu vida. En ambos casos te servirá.

¿Marcas y modelos?
Sony, Fuji y Panasonic son los líderes de las mirrorless.
Puedes buscar en el mercado de segunda mano una Sony NEX-6 que la conseguirás a buen precio.
Entre los modelos nuevos Sony reemplazó las NEX por las actuales alfa de montura E: alfa 5000, 5100 y 6000. Hay por supuesto modelos superiores y más caros.

Al revés que en mi artículo anterior ahora las compactas de alta gama las dejaría para los aficionados avanzados que ya saben qué uso les darán, ya que sus sensores pequeños no son aptos para todo tipo de fotografía.

Finalmente…
El grupo 1

Para este grupo mi consejo sigue siendo el mismo que antes: Evitar la compra escalonada. Acuérdate del consejo de Johnston.
Tú ya sabes que la fotografía te gusta. Es posible que ya tengas definido el estilo y tipo de fotografía. Entonces ve a por la mejor cámara que tu bolsillo te permita para tu gusto y estilo fotográfico.
Si aún no tienes el dinero o no has definido todavía tu estilo, entonces espera y no compres. Eso significa que aún te sirve la réflex o la sin espejo que ya tenías. Si habías comprado la sin espejo mejor aún, porque te seguirá sirviendo como segunda cámara.
Recuerda que siempre es mejor invertir en objetivos que en cámaras.
Recuerda también que es un mito cubrir todo el rango focal a menos que realmente lo necesites. Compra el mejor objetivo que puedas en el rango focal que más utilizas. Y, como dije antes, si todavía no sabes cuál es, entonces espera y no compres aún que ya lo sabrás.
Recuerda también que las ópticas fijas dan más calidad que los zoom. Y los zoom cuanto más cortos de rango, mejor. Ideal x3 o menos. Ejemplos de buenos rangos de zoom (x3 o menos): 16-35, 24-70, 70-200

Si necesitas orientación:
Para retrato las focales entre 85 y 135mm son las más usuales. Se pueden utilizar focales más largas pero necesitarás buena luz, espacio y muy probablemente un trípode. Si hay que elegir una sola: 105mm que te servirá en estudio y en exterior.
Para paisaje las focales van entre 16 y 24mm, pero también se pueden usar teleobjetivos.
Para fotografía callejera entre 24 y 35mm.
Quedan reservadas para deportes y fauna las focales de 200mm en adelante.
Para formato APS-C las anteriores focales hay que dividirlas por el factor de corrección 1,5.

En cuanto a las cámaras:
Son tan válidos los sistemas réflex como las mirrorless. En estos momentos adoptar uno u otro es casi una cuestión de gustos. Hay fotógrafos profesionales que han vendido sus equipos réflex para pasar a sin espejo.
Respecto al formato del sensor se puede decir en líneas generales que para bodegón y paisaje es preferible formato completo (Full Frame), mientras que para fauna y deporte resultará más económico y portable el formato APS-C y que sea rápida en enfoque y ráfaga.
Para retrato pueden funcionar ambos formatos.
En cuanto a la resolución 16Mpx para APS-C y 20 a 24Mpx en FF son más que suficientes. La película de 35mm no llegaba a tanto. Actualmente hay cámaras de mayor cantidad pero no es indispensable. Las ventajas de mucha resolución son: grandes ampliaciones y que permiten recortes manteniendo calidad. Pero también son más exigentes con la calidad de los lentes, el foco y la trepidación.
Si tengo que jugarme a una marca y modelo, ahora es más difícil que en 2013 porque todas las marcas mejoraron sus sensores consiguiendo mejor respuesta a la luz escasa y al ISO elevado.
Como conozco más los modelos de Nikon mencionaré sus modelos. Para el grupo 1, al que aconsejo la mejor cámara que pueda pagar, mis sugerencias en formato FF son las Nikon D750, D810 y D5. Y en formato APS-C la D500, pero también es buena opción y más económica la D7100. De las nombradas es de destacar que las D810, D5 y D500 tienen cuerpos completamente metálicos y sellados.
Si te interesa el sistema mirrorles Fuji lo tiene bastante desarrollado (X-T1, X-T2), con cuerpos de nivel profesional con mandos independientes con controles directos idénticos a las reflex.
Si buscas un equipo mirrorless de buena calidad, accesible de precio y poco voluminoso, puedo decirte que a mí la Sony NEX-6 (actualmente la línea alfa) me funciona muy bien. Tanto con objetivos diseñados específicamente, entre los que destaco la línea DN Art de Sigma, como con objetivos Nikon acoplados con un adaptador.

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