El fin de la burbuja fotográfica

Contundentes los datos de CIPA en 2016, que ya conocíamos por años anteriores y que año tras año perforan su propio suelo. Muy posiblemente por la expansión de los móviles equipados con cámaras capaces de suplir a cualquier compacta de baja y media gama.
Aunque no debería afectar a las compactas de alta gama, mirrorles o réflex, lo cierto es que también las afecta. La explicación podría ser que esos mercados más específicos estaban inflados por consumidores que no precisaban esas cámaras pero que igual las compraban. Al surgir los smartphones, más prácticos y completos, y ante la dificultad de invertir en dos dispositivos, el consumidor medio optó por lo más lógico: Un teléfono que también es cámara de fotos con calidad comparable a una compacta de gama media.
Evidentemente el boom digital había disparado a las réflex más allá de su nicho real. Es decir una burbuja más de la década 2000-2010 que también se pinchó.

Igualmente y a pesar de lo desastroso de los datos, las cámaras de objetivos intercambiables se mantienen en una cuota de mercado mejor que nunca en la historia antes de la burbuja fotográfica. Las gran golpeadas sin dudas son las compactas y todos los puestos de trabajo que ello acarreará.

Los datos de CIPA:

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Publicado en Opinión