Cuidado con el ISO “low”

El ISO low que, según marca y modelo puede corresponder a 50 ó 100, en principio tiene la función de bajar la sensibilidad del sensor para permitir ajustar la exposición en ciertas ocasiones. De manera que podamos abrir más el diafragma para conseguir un mayor desenfoque del fondo o bajar la velocidad para logar efectos de seda en largas exposiciones. Sin embargo no es un ISO real. Es un simple metadato oculto que se agrega a la captura con la intención de informarle al programa revelador con nocturnidad y alevosía que aplique un ajuste de exposición un paso por debajo sin nuestra intervención.

Si bien en teoría eso no debería afectar en nada puesto que no es más que cualquier otro paso del revelado, la realidad es que puede afectar y mucho. Porque si nosotros exponemos pensando que estamos haciéndolo en ISO 50 correremos el riesgo de quemar la foto. Porque en realidad la cámara estará haciendo una foto en ISO 100 con medición de ISO 50 para luego bajar la exposición 1 paso en revelado. O peor aún, hay alguna cámara que al poner ISO low sube el ISO a 250 (sí, suena increíble pero es así) y luego reduce la exposición en revelado los pasos necesarios.

Es decir que poner ISO low conlleva pérdida de rango dinámico y, si no sabemos lo que estamos haciendo, podríamos quemar la foto.

Para no quedarnos en la teoría, vamos a hacer una prueba de campo para corroborarlo.

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Hice una foto con ISO 100 y f/5,6. El tiempo que me daba para una exposición correcta con esos parámetros era 1/200 seg.
Luego hice una nueva foto usando el ISO “low”, ISO 50 en mi cámara que corresponde a 1 paso, y aumenté el tiempo de exposición en forma recíproca también 1 paso, es decir lo puse en 1/100 seg.
Posteriormente abrí ambas fotos en Lightroom sin tocar ningún ajuste e hice una captura de pantalla. Las identifiqué como Foto 1 y Foto 2. Se pueden ver los parámetros en las capturas. No asustarse por el aspecto de las fotos, recordemos que son raw sin revelar aún.

ISO-100_1

Foto 1. ISO 100. Exposición correcta.

 

Foto 2. ISO 50 con exposición supuestamente correcta.

Foto 2. ISO 50 con exposición supuestamente correcta.

Si el ISO 50 fuera real, la exposición no debería cambiar en nada.
Si embargo podemos ver claramente en la foto 2 (a ISO 50) cómo se quema el cielo.
Si no fuera por el cielo quemado la exposición del resto de la foto es igual a pesar de haber aumentado el tiempo al doble. Tal como corresponde a haber bajado el ISO. Pero si el ISO fuera realmente 50, al aumentar el tiempo se hubiera compensado con la reducción de sensibilidad y no se hubiera quemado nada. Con lo que se evidencia que la compensación es debida a un mecanismo de revelado y no a reducción real de ISO.

Revelando ambas fotos con iguales parámetros:

ISO-100_revelada

Foto 1 revelada.

 

ISO-50_revelada

Foto 2 revelada.

Con unos simples ajustes podemos comprobar que en la Foto 1 tenemos conservada toda la información. Mientras que en la Foto 2 hemos perdido completamente el cielo. Es cierto que los parámetros de revelado son los mismos y que podríamos intentar trabajar más la foto 2. Pero mirando el histograma no nos queda información por la derecha. Aunque bajáramos más la exposición, o las altas luces, el cielo no se recuperará.

En esta foto hay mucho cielo, quizás en otras no cambiaría mucho, pero la reducción de ISO no tiene ningún sentido. Bajar ISO por debajo del nativo no nos permite aumentar el tiempo de exposición ni abrir diafragma. Se puede concluir perfectamente que no sirve para nada. Ni para sedar aguas ni para desenfocar fondos. Porque no ganamos nada y perdemos un paso de rango dinámico. Concretamente en esta foto perdimos todo el cielo.

En la foto 3 se puede comprobar que obtendríamos el mismo resultado dejando el ISO nativo, manteniendo el resto de los parámetros tal como en la foto 2 y luego bajando nosotros en revelado 1 paso la exposición (prestar atención al mando de exposición que está regulado a -1). El resultado es idéntico a la foto 2 sacada con ISO 50.

Foto 3. ISO 100 con resto de parámetros de la foto 2.

Foto 3. ISO 100 con resto de parámetros de la foto 2.

CONCLUSIONES
Con esta prueba queda bastante claro que, al menos disparando en raw, el uso del ISO low no tiene ningún sentido. Que aunque igualmente no afectara a la foto, perderíamos rango dinámico y correríamos un serio riesgo de arruinarla. Y no conseguríamos nada diferente a no haber bajado el ISO y haber ajustado igualmente los parámetros de exposición como nos resultaran convenientes.

Si disparamos en jpeg directo podríamos tener alguna ventaja con el uso de ISO low considerando que nos permitiría estirar un poco la exposición y obtener en cámara una foto revelada. No obstante no está exento de riesgo porque lo que se queme en ISO nativo también se quemará en ISO low si aumentamos la exposición en igual magnitud que bajamos la sensibilidad. Concretamente lo que estará en riesgo de quemarse son las luces del EV más alto.
Puesto que echaremos mano de este recurso cuando nos esté sobrando luz, deberemos ser cautos.

Las fotos más afectadas serán aquellas con grandes superficies de luces altas, especialmente las hechas con cámaras de menor rango dinámico. En esta prueba se usó una Nikon D800.

El truco usado por los fabricantes para obtener el ISO low es similar al famoso revelado forzado de la era química. En la que poníamos la cámara en una sensibilidad diferente a la película que teníamos cargada para que el exposímetro nos hiciera una medición con esa sensibilidad aunque en realidad la película tenía otra. Y luego le indicábamos al laboratorio que hiciera un revelado forzado.
Trabajando con película era aceptable hacer uso de los forzados, para evitar retirar un carrete sin acabar y poner otro, procedimiento complicado en determinadas situaciones y que además desperdiciaba película.
En cambio en digital no se justifica recurrir a este tipo de recursos, y menos aún disparando en raw.

Diferente es el caso de los ISOs superiores al nativo y que su discusión amerita un artículo aparte. Pero básicamente la diferencia está en que subir ISO es una manipulación de la electrónica aumentando la ganancia, con lo cual se obtiene un raw diferente a no haber subido ISO. Mientras que bajar ISO es una manipulación posterior a la captura, con lo que el raw obtenido es igual a no haber bajado ISO.

Por último recordemos que la visualización en el display LCD de la cámara es un jpg, al igual que la previsualización de las miniaturas en el ordenador, aunque hayamos disparado en raw. Lo que nos puede llevar a confusión y creer que la imagen con ISO low es diferente que con ISO nominal cuando hagamos una previsualización en cámara u ordenador.

Resumiendo las conclusiones más importantes:

  1. El mando de la cámara que ajusta la sensibilidad funciona diferente según si el valor a ajustar sea mayor o menor al nativo: Para valores superiores actúa sobre el exposímetro y sobre la ganancia del sensor. Mientras que para valores inferiores actúa únicamente sobre el exposímetro. Y ésto no debe necesariamente interpretarse como un engaño del fabricante.
  2. Disparando en raw, no cambia en nada bajar ISO o dejar el ISO nominal. La captura obtenida será idéntica. Si las luces del último EV se queman en ISO nativo, se quemarán también en ISO low.
  3. Si vamos a usar el jpg directo de cámara, puede haber una cierta y limitada utilidad con el ISO low pero siempre recordando que si sobreexponemos en igual magnitud que bajamos ISO perderemos el último EV, lo cual puede llevarnos a quemar altas luces.
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